La consultoría en muchas ocasiones no se ciñe a lo estrictamente tecnológico. A veces es necesario un estudio previo de los procesos de la empresa y una reorganización que permita la implantación de una determinada tecnología. El análisis implica trabajar codo con codo con las personas que desarrollan cada uno de los procesos de la empresa.
Con esta actuación se pretenden eliminar de los procesos todas las acciones que consumen tiempo y recursos con un nivel de productividad muy bajo.